Alerta en el bolsillo: cómo evitar caer en la trampa del sobreendeudamiento

La reciente normativa que habilita a bancos y billeteras virtuales a ejecutar débitos por cuotas vencidas en cualquiera de las cuentas de sus clientes encendió las luces de alarma en las finanzas cotidianas.

En este escenario de mayor presión sobre los salarios, el contador público nacional Fernando Echazú Russo, secretario de Asuntos Institucionales y Administrativos de la Facultad de Ciencias Económicas, Jurídicas y Sociales de la UNSa, analizó el impacto de la medida y advirtió sobre el peligro latente de financiar el día a día a través del crédito.

El peligro de usar el crédito para la subsistencia

Uno de los ejes centrales planteados por el especialista es la delgada línea entre una herramienta de inversión y un auxilio financiero peligroso. Utilizar préstamos o tarjetas para cubrir gastos corrientes —tales como servicios básicos, combustible, compras de supermercado o medicamentos— constituye una señal de alerta que suele derivar en una bola de nieve inmanejable.

Si bien la nueva modalidad de cobro cruzado rige únicamente para nuevos créditos pactados bajo las condiciones de la normativa y requiere la previa autorización del tomador, la exigencia legal de que la cuota no supere el 30% de los ingresos declarados muchas veces choca con la realidad de bolsillos altamente golpeados por la inflación.

Cinco mandamientos para ordenar las finanzas personales

Para blindar la economía doméstica y evitar caer en situaciones críticas de insolvencia, Echazú Russo elaboró una guía práctica con cinco recomendaciones indispensables antes de asumir un nuevo compromiso:

  • Desconfiar de la TNA y mirar el Costo Financiero Total (CFT): La Tasa Nominal Anual es apenas un espejismo. El CFT es el único indicador real que refleja el peso de comisiones, impuestos y seguros.
  • Establecer un tope de endeudamiento: Sumar todas las obligaciones vigentes —préstamos, plásticos y refinanciaciones— vigilando que el total destinado a cuotas jamás supere el 30% de los ingresos netos.
  • Separar inversión de consumo: El endeudamiento se justifica solo si genera capacidad futura de pago; financiar el supermercado en cuotas es el camino directo al ahogo financiero.
  • Cuidado con el pago mínimo: Aceptar la refinanciación automática de las tarjetas sin analizar el costo oculto perpetúa saldos impagables.
  • Priorizar lo básico ante el colapso: Si la deuda supera los ingresos, se aconseja revisar y desactivar débitos automáticos no esenciales para salvaguardar los recursos destinados a la subsistencia familiar.

Como medida preventiva de higiene financiera, el especialista recomendó consultar de forma completamente gratuita y directa la Central de Deudores del Banco Central (BCRA), desestimando la intervención de gestores o intermediarios que solo buscan lucrar con la desesperación ajena. «El principal consejo es fijarse en el costo financiero total» sentenció el experto, recordando que en tiempos de vacas flacas, la información y la cautela son los mejores escudos protectores.

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